
¡Qué le corten los pies para que no venga!
¡Qué le corten las manos para que no me toque y los brazos para que no me estreche!
¡Qué le arranquen los ojos para no vérselos y la boca para que no hable!
¡Qué lo borren!
¡Qué lo extingan!
¡Qué lo disuelvan!
¡Qué le corten la cabeza!
Para no pensarlo...
Que yo no lo mato...
Que no se me muere...