viernes, 16 de septiembre de 2011

Me voy


En esta fría noche última, me voy.

Crecida como la luna, me voy.

Herida de mis piedras y mis senderos, me voy.

Sedienta de ríos llenos, me voy.

Helada de tantas horas desgastadas…

Me voy de mí, me voy de aquí,

Me voy sabiendo que siempre falta algo,

Siempre queda algo por hacer,

Siempre me voy para poder volver.

02/09/2011

Sentidos

VISTA


Qué tonta fui al pensar que podría no avergonzarme y actuar como si no me afectara en absoluto. Pero es que no era capaz de mirarles a la cara. Verles día tras día. Pero ya no eran las mismas personas. Ahora veía a un par de seres extraños, como si no los hubiera llegado a conocer nunca. Como si estuviese viendo a dos desconocidos. Pero el desconcierto era tal, que me hervían los ojos de tanta conveniencia.

OÍDO


Hay muchos sonidos que se nos quedan grabados e interfieren en nuestro estado emocional, no hay más que darse cuenta como una canción nos evoca personas o situaciones, pero también pasa con sonidos más pequeños, el de un abanico al sol de agosto, el de las gotas golpeando un paraguas en plena tormenta de agosto, el chisporrotéo de la grasa en una barbacóa de agosto, las risas de los niños despreocupados de agosto, los grillos en en el río, en una noche de agosto.

GUSTO


Cuando has sido mala comedora de pequeña, tiene que llegar un día en el que abras tus papilas gustativas al mundo y empieces a no ser tan quisquillosa. El primer paso fue cuando empecé a vivir sola.

Los guisantes, esas molesta esferas verdes que tanto tiempo tardaba en apartar de los guisos de mi madre, se convirtieron en una de las tres delicias del arroz congelado.

El pescado. Pasó de ser la comida que me amargaba el día, a la que me hacía sentir una súper chef de platos al horno… o una sibarita en los restaurantes japoneses.

Y ya cuando descubrí la mezcla dulce-salado, con el jamón al horno con puré de manzana que preparaba Sonia, las opciones creativas con lo que pudiera tener en la nevera ese día se multiplicaban.

Hay muchísimos más ejemplos, pero el mérito lo tiene la capacidad que había recién adquirido de probar cosas nuevas, solo que la cosa este verano ha ido a más, no solo pruebo las cosas “normales” que antes no me gustaban (léase, no sabía si me gustaban porque no me daba la gana de probarlas), sino que me atrevo con esos otros platos de comida no aptos para… gente como yo era antes.

Mis nuevos descubrimientos de este verano han sido los Callos con garbanzos y las Crestas de gallo guisadas, que por si alguien se anima saben a pollo pero tienen la textura del morrito de cerdo, que también vaya tela…

OLFATO

Huele a piedras de río.
A cabecitas de trucha asomando en busca de algún mosquito rezagado.
Huele a pimientos asados, a pan recién hecho, a tierra mojada.
Huele a huerto, a fruta caliente y tomates maduros.
Huele a bizcocho, a hierba recién segada y a revuelo de gallinero.
Huelen las rocas recalentadas al sol y las flores y los árboles.
Huele a agosto en mi tierra.
Huele a hogar.

TACTO

Tú puedes tener una relación amistosa con cualquier persona, más larga o menos, más intensa o menos, de salir de juerga o de contarse las penas, da igual, con chicos o con chicas, que existe una barrera sensorial muy difícil de franquear y, me temo que con los años se hace más complicado aún, que es la del tacto. Nos cuesta muchísimo tocar y dejar que nos toquen, será que se nos pone la vulnerabilidad a flor de piel, nunca mejor dicho; serán los corpúsculos que llenan de sensibilidad a los aproximadamente 2 m2 de piel que nos envuelven. Será que no es fácil dejar que nos invadan.

Hasta que te das el primer masaje, que como de por sí ya es algo que a priori a todos nos gusta, pues te quitas la tontería.

lunes, 22 de agosto de 2011

La bicicleta más complicada del mundo



Necesitaba un coche, uno cualquiera… (Ya, claro)

Uno para ir a trabajar que también sirviera para viajes largos.

Grande, para llevar muchas cosas; pero no demasiado, para poder aparcarlo.

Fácil de conducir, potente, seguro, confiable, respetuoso con el medio ambiente y con la última tecnología.

Empecé a recorrer concesionarios. Distintas marcas, modelos, colores, precios… Ni nuevos, ni de segunda mano, ni leasing, ni km 0. Nada, no me convencía ninguno.

Y aquella bicicleta no hacía más que aparecer por todas partes: innecesaria, inapropiada, inviable, inconcebible, irremediablemente… quería aquella bicicleta.

19/08/2011


miércoles, 17 de agosto de 2011

Gallos


Foto: Corral Do Palleiro 13/08/2011

—Mi Capitán, sólo quedamos cuatro. ¡Ha sido una masacre terrible! No debimos dejar que se nos fuera de los picos aquella reyerta. Nos pillaron por sorpresa con sus hachas.

—Soldado, puede que no se haya enterado aun, pero aquí las cosas funcionan así, sólo puede quedar uno —respondió el de la cresta grande, rojo sangre, mirando en la lejanía a una docena de ponedoras que picoteaban entre la hierba del otro corral.


domingo, 10 de julio de 2011

El ala Oeste



En el ala oeste cruje el suelo y tiembla maravillosamente con cada paso.

En el ala oeste las contraventanas filtran la luz, lo justo para vislumbrar el tiempo mecerse en los visillos.

En el ala oeste la madera y la forja cuentan historias de armarios y cajones secretos.

En el ala oeste los espejos se ríen de los reflejos que ondula moteados desde hace una eternidad.

En el ala oeste las moscas entran por el norte, dan cuarenta y siete vueltas bajo la lámpara castellana y salen por el sur entre los geranios color salmón.

En el ala oeste, por la mañana, las vecinas espían tus sueños y se mueren de envidia mientras sacuden las alfombras.

En el ala oeste se oye el mar si cierras suficientemente los ojos.

En el ala oeste canta el despertador a la hora que le viene en gana.

En el ala oeste, donde antes solo había frio y oscuridad…

Se templan los balaustres y estallan de luz los muros centenarios.

jueves, 30 de junio de 2011

SanJuanes, Churidas y Vianteiro



Cuenta la leyenda que, antes de que llegue la noche de San Juan, hay que colgar sobre la puerta de casa un ramo con ciertas plantas silvestres para espantar a las meigas que anden esa noche danzando entre la humana gente. Concretamente mi abuela hacía estos ramos con “SanJuanes” (Digitalis purpúrea), “Churidas” (Escobas blancas) y “Vianteiro” (Sáuco).

Esa tarde, recorrí los senderos que por la montaña descienden hasta un antiguo molino a las afueras del pueblo para buscar las plantas adecuadas. Me encantan ese tipo de paseos, sin prisas y con paisajes de cuento de hadas, con miles de florecitas con las que hacía coronas cuando era una cría, con las piedras recalentadas por el sol y los rincones umbríos y frescos bajo las copas de castaños y robles… Los pájaros, chicharras y demás insectos llenando cada rincón de silencio con un canto abrumador. Se respira la naturaleza, se oye, se huele, se palpa, se admira y hace estremecer…

Y una vez encontradas las plantas, disfrutada la tarde y protegida la casa, hay que salir a bailar entre trasgos e diaños bajo la luna… durante la noche más corta del año, para que se mezclen ruinas medievales con mares estrellados, humos, chispas y violines, que agiten hasta hacer una las almas de cuerpos tan distintos como seres acoge la madre tierra en sus entrañas.

Felicidades atrasadas Juan ;)

Noche de San Juan 2011

lunes, 6 de junio de 2011

Seres


Ya ni siquiera sé si es así como soy.
Si ya no soy como era o me hacen ser de esta manera.
Si fuera como solía ser...
Pero ya no soy.
Y aun siendo así porque realmente hubiera cambiado, me gustaría no ser, pero tampoco seguir siendo.
Me enfrento a mí misma cada día y cada día tiene razón una parte opuesta de mi ser:
El que era y el que soy.
Y así sigo sin ser, pero siendo como también era.
Porque nunca fui sólo de una manera.
Y la manera nunca fue la que debía ser... aunque fuera.