martes, 29 de septiembre de 2009

El hombre de piedra


El hombre de piedra aparece inmóvil en cualquier rincón y te quedas observando su estática planta infinitamente hasta que te duelen los ojos de tanta belleza, y lo peor será cuando te devuelva la mirada. Te morirás allí mismo de impotencia al desearle tanto los abrazos y los besos y no poder alcanzarlos. Pero sin duda cuando la luna convierta la piedra en carne... y esa carne se te acerque, la agonía se apoderará de ti hasta convertir tus huesos en trapo y tu voluntad en arcilla. No serás más que una muñequita frágil en manos de Mr. Hyde.

martes, 11 de agosto de 2009

Condenada


No resultaba ya suficientemente duro estar enamorada de su carcelero más aún desear profundamente a su verdugo y aunque el único aliento que recibía era de un preso que de cuando en cuando se asomaba a la reja que los separaba, la pobre condenada no dejaba de sonreír y suspirar como alma enajenada que era, que ya ni comía ni dormía ni respiraba, solo soñaba con los ojos abiertos, de espaldas al sol y abrazada a los grilletes, deseando que llegase el momento en el que el brillante filo separase al fin su cabeza de aquel cuerpo que ya no sabía vivir sin ser torturado.

lunes, 3 de agosto de 2009

Eres Odiosa



"Cuando la lógica y la proporción
Han caido en una agonía patética
Y el Caballero Blanco está hablando al revés
Y la Reina Roja grita su “que le corten la cabeza”
Recuerda lo que dijo el Lirón
Echa a volar tu mente
Echa a volar tu mente"

(White Rabbit - Jefferson Airplane)



Por si algún día regresaba el silencio, quise decir todo lo que tanto tiempo estuvo callado y, entre las prisas y la emoción, parte de las palabras salieron traspuestas, muchas se quedaron atascadas en la comisura de los labios y la gran mayoría no tuvieron su ocasión.
Me desangraría verbalmente a la mínima oportunidad; porque todas las explicaciones que quiero dar parecen pocas y me siento desarmada ante el silencio que pretende decirlo todo.
Desearía tener muchas noches para contar de una vez todo lo que me consume, escuchar todo lo que merezco y aclarar todo lo que se me atasca entre el cerebro y el estómago.
No tengo muy claro por qué siempre me sucede esto, pero sé que ocurre todas y cada una de las veces que se produce cualquier tipo de comunicación, e incluso con cierto tipo de incomunicación...
Pertrechada con todo un arsenal de vocales y consonantes... y bastó una minúscula y solitaria frase para noquearme: "Eres Odiosa"

viernes, 31 de julio de 2009

Vacaciones


Ay!! Lo sé, lo sé!! Parece que estoy desaparecida pero no es así. Lo que pasa es que he sacrificado las tecnologías por la tranquilidad, y claro si hay tecnología no hay actualización que valga. También he de decir que estoy en pleno proceso creativo así que en cuanto tenga otro ratito vendré a colgarlo.
Que disfrutéis tod@s de un excelente verano!! Nos leemos...

martes, 14 de julio de 2009

Marinerito


Sin soltar un lazo me agarro a otro y, cuando el primero se escurre, el segundo rompe. Casualidades de la vida que logro asirme al que se escurría en el último momento mas, al ver en la distancia un cabo flotar, decido tirarme al agua y, sin atraparlo, lo sigo con mi nadar lento y desabrido, para ver a dónde me llevaba. Y poco a poco aquella soga flotante asciende hasta la cubierta de un velero. Y allí , junto a la cornamusa a la que estaba anudado, una mano tendida y un puerto en el horizonte.

Llaman al timbre


Salté de la cama desorientada y con los ojos a medio abrir, tropezándome con las zapatillas, a tientas por el pasillo, parpadeando a toda velocidad mientras las pupilas se acostumbraban a la claridad. El timbre sonaba incesante, una y otra vez. Yo no tenía muy claro que hora era, pero sonaba y sonaba apremiándome a que abriera la puerta. Entonces el pasillo se desvaneció y mis piernas cedieron hasta hacerme caer el suelo. A pesar del mareo no dejé de avanzar, el timbre se estaba metiendo en mi cerebro hasta el punto de resultar doloroso. Me acercaba a gatas, cegada, aturdida y cuando al fin me agarré al pomo, el timbre cesó. Grité “¡Ya va!”. Y al abrir la puerta allí estaba: El resto de mi vida, esperando a que despertara de una vez.

viernes, 26 de junio de 2009

Canei



C
uando retornamos al comienzo mismo de los tiempos
Antes incluso de saber cómo hemos llegado hasta allí
Ni por qué seguimos con los ojos cerrados el sendero,
En medio del regreso, tomamos aire y saciamos la sed
Iniciando el bucle para que quede siempre algo por lo que volver.


... A los buenos paladares