viernes, 31 de julio de 2009

Vacaciones


Ay!! Lo sé, lo sé!! Parece que estoy desaparecida pero no es así. Lo que pasa es que he sacrificado las tecnologías por la tranquilidad, y claro si hay tecnología no hay actualización que valga. También he de decir que estoy en pleno proceso creativo así que en cuanto tenga otro ratito vendré a colgarlo.
Que disfrutéis tod@s de un excelente verano!! Nos leemos...

martes, 14 de julio de 2009

Marinerito


Sin soltar un lazo me agarro a otro y, cuando el primero se escurre, el segundo rompe. Casualidades de la vida que logro asirme al que se escurría en el último momento mas, al ver en la distancia un cabo flotar, decido tirarme al agua y, sin atraparlo, lo sigo con mi nadar lento y desabrido, para ver a dónde me llevaba. Y poco a poco aquella soga flotante asciende hasta la cubierta de un velero. Y allí , junto a la cornamusa a la que estaba anudado, una mano tendida y un puerto en el horizonte.

Llaman al timbre


Salté de la cama desorientada y con los ojos a medio abrir, tropezándome con las zapatillas, a tientas por el pasillo, parpadeando a toda velocidad mientras las pupilas se acostumbraban a la claridad. El timbre sonaba incesante, una y otra vez. Yo no tenía muy claro que hora era, pero sonaba y sonaba apremiándome a que abriera la puerta. Entonces el pasillo se desvaneció y mis piernas cedieron hasta hacerme caer el suelo. A pesar del mareo no dejé de avanzar, el timbre se estaba metiendo en mi cerebro hasta el punto de resultar doloroso. Me acercaba a gatas, cegada, aturdida y cuando al fin me agarré al pomo, el timbre cesó. Grité “¡Ya va!”. Y al abrir la puerta allí estaba: El resto de mi vida, esperando a que despertara de una vez.

viernes, 26 de junio de 2009

Canei



C
uando retornamos al comienzo mismo de los tiempos
Antes incluso de saber cómo hemos llegado hasta allí
Ni por qué seguimos con los ojos cerrados el sendero,
En medio del regreso, tomamos aire y saciamos la sed
Iniciando el bucle para que quede siempre algo por lo que volver.


... A los buenos paladares

domingo, 21 de junio de 2009

Irrumpes


Irrumpes.
Cuando quieres, como quieres
Te adueñas de lo que encuentras
convirtiendo en tuyo aquello que nombras.
Ni tu presencia siquiera es necesaria.
Basta con saberte ahí de un modo u otro.

Irrumpes.
Arrasas, devastas toda serenidad
Deshaces con a penas media palabra
lo que tardé tanta tinta en encerrar.
Ni la voluntad más férrea te resiste
Que doblegada y cansada pide clemencia.

¡Irrumpes!

¡Masacras!

... Y te vas.

domingo, 14 de junio de 2009

Aquí tambien


Hay un nuevo zumbido rondándome la cabeza.
Un montón de cajas vacías expectantes.
Necesito arreglar este lugar
donde se supone debo vivir el resto de mis días
pero no sé cómo decidir qué cosas llevarme
y cuales echar de menos.

Todos estos días deberían hacerme sentir feliz
debería sentirme yo misma por estar aquí otra vez
debería ser feliz por haber regresado
pero así no es como yo recordaba el hogar.

Mantuve una conversación conmigo misma.
Estuvimos discutiendo toda la noche.
Creo que al final la conclusión fue que
yo he cambiado
y ahora lo que debo hacer es aprender a encajar
de nuevo aquí.

Tengo una pequeña foto en el bolsillo
de cuando tenía seis años
recuerdo que entonces no me imaginaba así las cosas
ni siquiera sé bien como soy ahora
pero estoy averiguando qué es lo que busco
para decidir cómo encontrarlo.

Todos estos días tendré que aprender a ser feliz
a sentirme yo misma aquí otra vez
porque puedo regresar siempre que lo necesite
porque este sigue siendo mi hogar

Y las fotos de las paredes, y las sábanas viejas
y los crujidos del suelo,
y las mismas flores que crecían hace años siguen aquí.

Solo debo aprender a ser yo aquí también.

sábado, 23 de mayo de 2009

El Nudo


Enredada entre las sábana fue como me desperté, en el lado izquierdo de la cama, como cada mañana y, entonces,al darme media vuelta descubrí que el espacio vacío que solía quedar a mi lado derecho se hallaba ocupado por un cuerpo que no reconocí. Me froté los ojos y volví a mirar aquella figura que me daba la espalda y justo antes de poder articular palabra, el cuerpo dio media vuelta y, sin dignarse a abrir los ojos, me agarró por la cintura y entrelazó sus piernas con las mías. Aún no sé por qué, pero no opuse resistencia y poco a poco nuestros brazos comenzaron a recolocarse y acomodarse en un complicado abrazo hasta que, por fin, formamos un nudo que aún no hemos sabido como desatar.

...a Sir Lampbert