
Todo comenzó la otra tarde cuando empezó a llover. No acostumbro a llevar paraguas y casualmente pasaba por una zona sin cornisas ni portales donde refugiarme, así que me dije que tenía que llegar a casa lo antes posible. Llevaba un pañuelo grande a modo de bufanda. Lo deslié del cuello, me lo envolví a la cebeza y eché a correr. Llegué a casa empapada, pero con la sensación de no estarlo tanto, gracias a mi ingenio para crearme una capucha, ya ves. Me quité los zapatos mientras me sorbía los mocos y entonces me vi reflejada en el espejo del recibidor. Parecía una musulmana con su Hijab.
Vinieron a mi mente entonces , infinidad de ideas y opiniones: por qué lo llevan, si realmente es una elección libre, las leyes francesas prohibiendo su uso en las escuelas... No tenía un firme posicionamiento al respecto así que me puse a investigar por la red. Encontré de todo, creo que sólo me falta leer el Corán... Al final no logré llegar a una conclusión. Lo único que sé, es que hay una serie de palabras que contienen una respuesta que aún no soy capaz de descifrar.
Creo firmemente en que ningún extremo es bueno, pero también sé que si no existieran personas que luchan firmemente por “el extremo” que consideran oportuno, el mundo no evolucionaría. Pero tampoco me quiero meter en berengenales. El caso es hallar el punto medio, ese en el que todos ceden un poco y todos obtienen algo bueno.
Tolerancia, Convivencia, Sociedad, Identidad, Religión, Laicismo y Libertad
De todos estos conceptos, el que menos acabo de entender es Libertad. Todos creemos saber qué es, pero si lo analizas detenidamente, es un término tan ambiguo... Queremos vivir en libertad, ser libres, sentirnos libres, tener libertades. Nos centramos en esa palabra sin tener en cuenta las otras seis. No dudo de la inteligencia humana, pero menos aún de su estupidez.
¿Es comparable un velo a una cresta, un piercing, un tatuaje...? Las tribus urbanas no son religiones, pero no por ello son formas de vida menos válidas, quizá cuestionables, pero eso es otro asunto. También es cierto que no todas las tribus urbanas llaman tanto la atención en su estética, como los góticos por ejemplo. Un velo no parece más descabellado que una gorra, pero provoca una serie de reacciones y prejuicios.
También es cierto que, aunque no se prihiban ciertos tipos de indumentaria, no son demasiado bien aceptadas por la "sociedad", incluso son impedimento para acceder a un empleo. Pero ¡cuidado! huyamos del borreguismo... queremos diferenciarnos de los demás, tener nuestro propio estilo...(que prohiban el vaquero y la camiseta, habrá suicidios masivos y los emo se cortarán las venas de una vez por todas)
Este tipo de post no son habituales en mí, pero realmente es que me resulta imposible posicionarme al respecto del Hijab, por eso me gustaría que vosotr@s me regalaseis vuestra opinión.
Gracias. Un saludo!!
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